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Debemos tener en cuenta que una pauta es un modelo a seguir que sirve como guía para hacer algo, que implica un buen ejemplo digno de ser imitado.
Sin embargo los avances y cambios socioculturales dificultan el desarrollo de este proceso en forma armónica y natural, por ello es necesario que los padres se preparen para realizar eficazmente esta tarea.

Las pautas de crianza son aprendidas de los padres y éstas son transmitidas de generación en generación; este proceso inicia desde que el niño socializa con su familia, con la sociedad y lo cultural: de esta manera se transfieren comportamientos que se creen adecuados porque fueron efectivos, sin embargo cada hijo es único y va a responder frente al tipo de crianza que se le ofrece.

Es por eso, que a pesar de las diferencias entre los padres es necesario llegar a acuerdos, a partir de la negociación para que sea más sencillo poder establecer los lineamientos con los que acompañaran a sus hijos.

Los padres son los primeros educadores de sus hijos, son ellos quienes deben poseer herramientas que les permitan orientar y establecer las pautas de crianza para sus propios hijos, las cuales se realicen de forma efectiva y afectiva, teniendo en cuenta que los niños serán los propios gestores del desarrollo de sus potencialidades.

Dentro de las pautas crianza humanizada y respetuosa, los padres deben tener en cuenta tres elementos importantes:
a) Trabajo en equipo: elaborar acuerdos que sean fruto de la reflexión, para que con firmeza, responsabilidad, afectividad e inteligencia acompañen a sus hijos.
b) Apoyo mutuo: se considera indispensable el respeto del uno por el otro delante de los hijos, porque el desautorizar o criticar al otro delante de los hijos debilita el trabajo en equipo y resta autoridad.
c) Toma de desiciones: debe ser una actividad conjunta, donde se delibere, se escuchen las diferencias y se concreten acuerdos para que luego delante de los hijos no se dé la posibilidad de tener desencuentros, pues esto trae confusión y repercute de forma negativa.

Ser firme no implica ser violento, la firmeza tiene que ver más con la claridad de las ideas sobre las que se basa una acción. Por eso es importante que:

  • Establezca reglas y límites claros, atenerse a ellos con firmeza y constancia.
  • Darle a los niños advertencias y señales cuando comienza comportarse mal, es la mejor manera de enseñarle autocontrol.
  • Reafirmar el comportamiento positivo, reforzando la buena conducta con elogios y afecto e ignorar la conducta que solo se dirige a llamar la atención.
  • Hablar con ellos de los valores y las normas, como su importancia.
  • Prevenir los problemas antes que aparezcan, estos se producen por un estímulo, por eso la comprensión y eliminación de algunas señales pueden ayudar a evitar situaciones que dan a lugar una mala conducta.
  • Al violar una norma o límite claramente establecido, intencionalmente o de otro modo, aplicar la sanción adecuada. Siendo coherente y hacer lo que se dijo que se haría.
  • Cuando sea necesaria una sanción asegurarse de que guarde relación con la infracción a la regla o mala conducta, que la sanción se ajuste a la falta.
  • Más que aprender a obedecer, mediante la educación el niño desarrolle una relación con las leyes y las normas, esto le permitirá ubicarse adecuadamente ante sí mismo y ante el orden social.

Escrito por:
Psicólogo Diandra Fonnegra
Expertoe

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