


Las relaciones de pareja son una experiencia maravillosa, pero ¿Cómo saber si tú y tu pareja van en la misma dirección? Cada persona que llega a nuestras vidas para formar pareja representa el 50% de nosotros mismos; es decir, cada característica de la personalidad de ellas que nos gusta pues también la tenemos nosotros y aquello que no nos gusta también es parte de nosotros, aunque no nos parezca, te aseguro es así.
Tomando en cuenta que cuando una pareja se une en matrimonio o convivencia es posiblemente porque sienten amor, aunque existen otro tipo de uniones como aquellas que se unen por interés, por necesidad de compañía, por obligación, por la gran fiesta, por costumbre, por la religión, etc.,
Matri: unión, conexión
Mo: por un tiempo.
Nio: Protección (Nio: Deidad protectora)
La interconexión – por un tiempo – de protección
De modo que el Matrimonio es la unión por un tiempo (quizás para toda la vida) de protección mutua.
Es mantener vivo aquello que hizo que te enamoraras de él o ella.
En una de mis anteriores publicaciones hablamos de la triada que mantenía en equilibrio las relaciones de pareja y según mi experiencia de 27 años con cada cliente con problemas en su relación es porque una de ellas y hasta dos no existe en la unión.
Al tomar la decisión de casarse o convivir, esta unión o contrato se firma para toda la vida, pero en mi experiencia debe ser revisada y renovada cada 03 años, esta revisión es muy válida ya que no somos propiedad del otro y se realiza en todas las áreas de vida en común y en especial revisar si se cumplen las premisas de la triada que mantiene unida a la pareja.
Debemos tomar en cuenta como seres individuales que tenemos sueños personales que cumplir y también deben existir sueños en común, objetivos tanto espirituales para la pareja como también materiales y qué puede aportar cada quien para que estos objetivos puedan cumplirse, y van desde planificación de viajes, hacer crecer la familia, etc., hasta invertir juntos en propiedades.
hablar bien de tu pareja, decirle lo que te gusta (en todos los sentidos) y lo que no también, siempre que se diga con amor y asertividad.
Amor paz y buena voluntad para con el otro. Exalten sus puntos buenos y agradezcan cada detalle positivo que él o ella les manifiesten, eviten molestarse por motivos tontos, recuerden que al casarse también asumieron sus defectos, observen siempre sus buenas cualidades, poco a poco se darán cuenta y cambiarán.
Sólo los debes hablar con algún profesional que pueda orientarlos. Cultiven ambos el hábito del agradecimiento.
“El amor de pareja es decirle a alguien SI, te quiero con tus virtudes y defectos, que también son míos, te amo con toda tu historia y lo que quiero tomar de ella, te amo con la inteligencia que necesito para amarte”
Escrito por: Yeraldine Morales
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