


La comunicación es fundamental para prevenir la ruptura en parejas. Es un proceso de intercambio de información, fundamental en cualquier relación, cuya calidad se mide en función al entendimiento logrado, basado en la escucha, la clarificación –preguntas- y el uso de las palabras, donde se generan diferentes tipos de interacción.
Muchas veces la calificamos de “buena” o “mala” según los resultados, sin embargo, para el Dr. John Gottman lo fundamental para hacer esa valoración no es el hecho de si la pareja discute o no, sino el modo en que lo hacen. Gottman identifica los siguientes indicadores en la comunicación como los más cercanos a una ruptura futura, a corto o medio plazo:
Discusiones que comienzan con sarcasmo e ironía, ese tono alargado al final de una sílaba… un comentario desvalorizante.
No es lo mismo quejarse de un comportamiento de tú pareja, que criticar un rasgo personal. En el equipo de expertoe podemos ayudarte a controlar la forma en que te comunicas o se comunican contigo para evitar grietas en tu relación de pareja.
Gestos (rodar los ojos, sonrisas irónicas, suspiros profundos etc.) o palabras (apodos ofensivos) que indican la intención de que el otro se sienta mal.
Tratar de que la otra persona crea que él (o ella) tiene el problema, y que es su tarea solucionarlo; aparentando ser “inocentes” no hemos tenido ninguna contribución.
Es cuando un miembro de la pareja se evade de la interacción para evitar ser herido, algo que suele hacer mucho más el hombre que la mujer, debido a que en éste la reacción fisiológica o emocional es mucho más intensa y tarda más en disiparse (en otras palabras, se altera más y durante mayor tiempo). Razón por la cual son también las mujeres quienes suelen poner sobre la mesa la necesidad de airear o tratar un conflicto, mientras que los varones tratan de evitarlo, siendo el silencio una muralla devastadora.
Cuando un miembro de la pareja es atacado verbalmente por el otro, reaccionando y activándose como si sufriera una amenaza física real.
Las parejas felices saben detenerse en el tiempo, antes de que los daños sean severos -las palabras no se las lleva el viento-, o bien después de una discusión o conflicto saben cómo retomar el humor habitual existente entre ellos. El sentido del perdón y del «olvido» mencionado antes tiene aquí su lugar.
Informar, persuadir, regular y motivar, entre muchas otras, compartir experiencias, emociones, situaciones que nos preocupan, así como dar cuenta de situaciones en las que nos sentimos afectados, siendo el “cómo” lo hacemos más importante, muchas veces más que el “qué” decimos. La invitación es a observar amorosamente nuestros cómo, y alinearlos a lo que sentimos asertivamente, cuidándonos de un estilo al comunicacional meramente defensivo.
Escrito por: Dayelin Valdés
Tu carrito está vacío.
1 Comment
Gracias por tu aportación. Feliz semana.