


Los adultos necesitan envejecer saludablemente, ellos juegan y jugarán un papel cada vez más importante. Son seres humanos que a través de sus años de existencia y plenitud pueden trasmitir a las generaciones más jóvenes, conocimientos, ideales, aventuras, sueños, temores, amores, desilusiones y otros aspectos concernientes a las diferentes facetas de la vida.
Existen adultos mayores que por sus quebrantos de salud requieren una atención particular y merecen trato especial de parte de quienes se encargan de su cuidado, ya sea por familiares o personal especializado en esta área.
Conservan sus vínculos familiares y se les hace sentir que son aún autoridad y así mismo que son seres con habilidades para continuar con los ritmos de la vida al interior de una familia, hace que ellos conserven su autoestima y la posibilidad de sentirse como personas útiles.
Contar con actividades familiares como talleres de manualidad, actividades de gimnasia y recreación para que estén activos y se sientan con disciplina y la oportunidad de hacer cosas que en años anteriores no poseían el tiempo hacer, que interactúen con sus pares.
Hacen que su vida se convierta en una aventura de vida, están más libres y espontáneos para realizar cosas que en un pasado no llevaron a cabo, dado las ocupaciones, los estereotipos sociales o la falta de tiempo. Se muestran alegres, menos tensionados, disfrutan del aire libre, bailar y disfrutan al máximo de sus nietos.
Algunos adultos mayores van decayendo en su estado de salud, se van convirtiendo en un “estorbo” y en una “carga” para las familias, después de haber entregado su vida por sacar una familia adelante. Cuando los envían a ancianatos, estos adultos mayores rápidamente decaen se sienten el abandono, que no son importantes y mucho menos útiles.
Requiere de potencializar o desarrollar dones como el amor, la paciencia, la bondad, la alegría, la paz, el regocijo y el saber escuchar. Recuerda que todos en algún momento llegamos a esa etapa y no queremos ser olvidados.
Es una etapa que hay que vivir intensamente, teniendo en cuenta que no se trata de personas que se están despidiendo, sino que están caminando y pueden ofrecer mucho a la Iglesia desde su sabiduría, desde su experiencia de vida, desde su consejo.
Los adultos mayores son mujeres y hombres, madres y padres que están con nosotros día a día en los diferentes entornos en los que nos movilicemos y el cruzar una mirada. Son seres majestuosos en sabiduría, consejo y de memoria.
Ha hecho que muchos se sientan analfabetos ante las nuevas herramientas que se utilizan para el conocimiento y la interacción humana. Algunos adultos mayores gozan de intercambiar enseñanzas de tecnología con sus hijos y nietos.
Son un regalo que la vida, es un tesoro andante. El tener o haber tenido un abuelo en casa es el mejor regalo que la vida nos puede otorgar, ellos tienen la posibilidad de rehacer sus errores como padres con quienes somos sus nietos. Los abuelos deben envejecer saludablemente y tener una vida sana.
Son huellas imborrables por el cariño, amor, entrega y en especial por los sentimientos expresados con espontaneidad y transparencia sin temor a equivocarse en esta ocasión. Ellos disfrutan en plenitud el amanecer, el atardecer y el anochecer.
Honramos sus legados para perpetuar las enseñanzas que hacen que nuestras generaciones evolucionen. Invito a que el reto de hoy sea potencializar el don de escucha con un adulto mayor, invítalo a un helado, simplemente siéntate a su lado y así sentir su respirar y cruzar su mirada. Ellos son nuestro pasado…. y nosotros seremos el pasado de otros.
Escrito por:
Psicólogo Alejandra Gómez
Expertoe
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