


Nadie está exento de entrar en una crisis bien sea individual o colectiva. Es una situación inesperada y momentánea de perdida de la normalidad en la vida donde la persona se siente incapaz de solucionarla usando las herramientas comunes para la solución de las dificultades. ¿Cómo superar un momento de crisis? Las crisis son tan comunes como necesarias para el desarrollo de una persona.
Representan un desafío que, de ser resuelto y superado, nos llevará a una nueva etapa en la espiral de nuestro crecimiento.
Cuando su cómoda vida intrauterina, se ve interrumpida por la sensación de que ya no cabe en el útero y debe elegir dejar ese plácido lugar e ir hacia lo desconocido. Es tan intensa que en el momento del nacimiento se elaboran sensaciones pre verbales negativas tan fuertes, que se graban como creencias negativas tales como: “no puedo salir”, “miedo al cambio”, etc., Sin embargo, la mayoría de los seres humanos logramos superar esa primera crisis.
A partir del nacimiento vamos a ir experimentando en nuestra evolución infinidad de crisis del desarrollo, que sobrevienen cuando una persona va cumpliendo etapas en su vida desde la niñez a la senectud.
Estas crisis son inesperadas, accidentales y dependen sobre todo de factores externos. Son situaciones de urgencia porque comprometen el bienestar físico y psicológico de la persona y generalmente son masivas porque pueden afectar a muchas personas al mismo tiempo.
La experiencia nos puede enriquecer, pero también nos puede debilitar si nos paralizamos y no actuamos. En primer lugar, hay que perderle el miedo porque ellas forman parte de la vida y el reto del ser humano es re inventarse a sí mismo. Entendemos que no es fácil, puesto que se trata de una pérdida importante en una determinada estructura, así que un primer paso es la aceptación de que el cambio es parte esencial de la vida, por lo que es necesario, aun cuando ese cambio nos genere ansiedad.

Ahora bien, todo cambio hay que asumirlo con una actitud positiva y constructiva para poder ver los retos y las oportunidades que hay dentro de las crisis.
Otro elemento importante para hacer el cambio ante una crisis es aprender a identificar con nombre propio las emociones que se presentan, evitando términos ambiguos como por ejemplo “me siento mal”, que no traduce claramente el estado de ánimo de la persona
Es básica la comunicación sobre todo con una persona de apoyo que se ocupe de orientarnos en el manejo de las emociones y las acciones.
El manejo de las crisis es importante desarrollar la resiliencia que es la capacidad de los seres humanos para enfrentar la adversidad y salir de ella.
En términos generales se resuelve en 4 a 6 semanas y esa resolución puede ser hacia una vertiente positiva luego de hacer el duelo correspondiente y cuando esto no se logra la resolución será hacia la vertiente negativa con la persistencia del trauma que ocasiono el evento.
Escrito por: Expertoe
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